A.J. Styles / Imagen por Xavier Avilés
A.J. Styles / Imagen por Xavier Avilés

Considero que es una predestinación feliz haber nacido para apreciar las grandes batallas de la Triple A, aunque algo tarde, vi a la empresa bajo el mando de su fundador el Sr. Antonio Peña, y por ello, derramando ancha abundancia de elocuencia, comprendí que en una Guerra de Titanes, son aquellas contiendas que se presentan por sorpresa y no por estética, infaustas o polémicas, pero que en el fondo nos evocan concomitancias de sentimientos ambivalentes, las que nos dan una muestra, con una sazón particular de lo que es la Lucha Libre.

Desde la llegada de El Mesías a Triple A, en marzo de 2006 su personalidad adquirió tintes estelares, su primera participación en una Guerra de Titanes tuvo lugar el 10 de diciembre de 2006, cuando Ciudad Madero albergó en el Centro de Convenciones a la Tres Veces Estelar, aquella noche salió, cortesía del Cibernético en un ataúd, y sin embargo, lejos de perjudicarle esta derrota fue apenas una Guerra de Titanes más tarde cuando demostrando su verdadero potencial, defendería el recién, entonces instaurado Mega Campeonato y fue quizá ahí, en donde nació ese peculiar entono caprichoso por el fajín, mismo que ahora lleva a este esteta a intentar recobrar esa correspondencia directa con el oro.

Es oportuno reconocer las declaraciones que Sting realizó, de manera exclusiva para «Rudos vs. Técnicos», La Revista Oficial e Interactiva AAA en donde el advertía a El Mesías, “Tengo que decir que eres un verdadero icono… Desde el momento que te vi en el ring lo supe, quiero regresar a México, no sé cuándo pero quiero regresar, y hacer equipo contigo”, y dada esta alianza entre la autodenominada Tres Veces Estelar y TNA, no resultaría tan aventurado pronosticar que este 2011 cerrara de manera explosiva, tras lo acontecido en las últimas semanas, la cabeza del Mesías adquirió un valor de 50 000 dólares, lo que a advertencia de Jeff Jarret, «podría alimentar a todo México» y para cumplir con tan ardua tarea de aniquilar al Tres Veces Mega Campeón, era obvio que se necesitaba a un luchador de impacto, pero, como advierte impactwrestling.com, “No se puede mencionar Lucha de Impacto sin pensar en “El Fenomenal” A.J. Styles, quien ha sido la piedra angular de la promoción desde inicios del año 2002”, así pues, El Mesías debe pasar la prueba que representa Styles para retar a Jeff Jarrett por el Mega campeonato de AAA -y a todo esto, no es descabellado pensar que Styles puede arribar a Guerra de Titanes como el campeón mundial de la compañía norteamericana-.

Sin embargo, A.J. Styles se presentó en México muchos años antes de que Jarret impusiera sus condiciones como Mega campeón, y lo hizo en el Toreo de Cuatro Caminos, eran los días nostálgicos de las últimas creaciones de la era Antonio Peña, aquel era un evento en donde los luchadores mexicanos se enfrentaban con el elenco internacional que era importado. Si recapitulamos un poco y nos ubicamos en Verano de Escándalo del año 2006, recordaremos que el equipo de TNA, integrado por A.J. Styles, Samoa Joe, Low-Ki y Homicide, batallaba en un cuadrangular de reglas extremas y que en la primer ronda habían vencido a Los Vipers para ganar un boleto a la gran final, donde deberían enfrentar a los Mexican Powers.

En aquella batalla final aparecería, antes que nada, el trofeo que se le entregaría al campeón, un trofeo que resplandecía con fulgores y destellos plateados, brillante y luciendo un tricolor emblema, y este se encargo presenciar el arribo de ambos grupos, A.J. Styles aparecía en el equipo que comandaba Samoa Joe, una férrea mirada que salía de entre su capucha, ponía de manifiesto la existencia de la tenaz voluntad encerrada en su persona, en el tenso estruendo de la noche sus pisadas se perdían apenas con un tenue acento y una vez que se indico el inicio del combate, de inmediato se produjo una telúrica conmoción entre los participantes. Con relampagueante velocidad desfilaban sobre el ring una variada colección de los mejores movimientos, uno a uno y al final todos en parejas expusieron sus habilidades, en juego de cuerdas, a ras de lona y bajo el ring, diestros en el aire y vivaces para eso de las artimañas, un repentino golpe mortal en cascada del “príncipe de lo fenomenal” sobre Crazy Boy despertó la algarabía de todos los presentes, tras esto, trastabillando y haciendo una sobrehumano esfuerzo para retornar a la realidad, todos sobre el ring adolecían de graves fallas ante lo imponderable de una extenuante batalla.

El miembro de LAX había sido removido de la contienda desde antes de que esta diera comienzo por motivos de salud y así mismo, Psicosis fue sacado del equipo mexicano por cuestiones de equidad, sin embargo, ambos hicieron una efímera pero determinante aparición cerca de la
hora final, cuando los silletazos y las mesas rotas hicieron su mortal espectáculo, y justo cuando se comenzó a jugar el juego de lo prohibido, se trataban de jugarretas indecentes y deshonestas pero de comprobada eficiencia a la hora de subyugar al rival, prestamente, estas fueron adoptadas por Styles, y a pesar de lo dramático de las circunstancias, la afición interrumpió su escándalo al presentir que estaba por acontecer algo del todo inesperado, y los movimientos de Styles produjeron magníficos resultados, una patada a la entrepierna de Juventud Guerrea,  seguida inmediatamente por un vigorizado «Styles Clash» terminaron con las ilusiones de los nacionales. La alegría se apodero de él y un solo vistazo a los rostros de sus compañeros bastó para saber que estos tenían una sensación idéntica a la suya.

Pero en el gran orden de las cosas hay que saber reconocer, como tragedia o desventura, la derrota de aquella ocasión y así mismo, que los fantasmas de grandes peleadores de la Lucha Libre y el dogma de esta, siguen rondando la vida en la Caravana Estelar, y aunque en A.J. Styles, su liderazgo intelectual y moral ha sido indiscutible, tal como lo ha advertido Jarret, y también es bien reconocida su voluntad de poder y el reflejo de este en la resistencia del individuo, en su rebelión y su derrota, no vera las cosas sencillas cuando tenga que enfrentar al puertorriqueño el próximo domingo.

Estas anécdotas, nacieron en 2006 en Triple A, cristalizaron en Triple A, y definirán su destino en Triple A, en un futuro cercano. El hechizo de esta confrontación fue tan grande como lo es ahora, un trofeo o la oportunidad de un campeonato, preseas por las cuales a lo largo de la historia se han ofrendado fieras batallas, la pesadumbre de las derrotas y marrullerías ya vistas, no hacen desencanto en la intrincada algarabía de la afición esperando la hora de la redención y el deportivismo, la hora de la genialidad, la obra de los luchadores.

Antes de despedirme, tomo la oportunidad para  agradar no solo a Súper Luchas por el espacio que me ha brindado, sino también a quienes dirigen la cuenta oficial de Facebook de Lucha Libre Triple A por compartir como enlace aquella nota que se titulaba: «“El Fenomenal” A.J.
Styles: Los Destrozos de su primera visita a AAA»
, muchas gracias y  hasta pronto.

http://www.youtube.com/watch?v=m2fMEEpHGeE&feature=fvst

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