Todos estamos viviendo situaciones difíciles. La pandemia que nos ataca a nivel global ha hecho que tengamos que reinventar nuestra realidad. Miles de personas se han quedado de la noche a la mañana sin su trabajo. Muchas fuentes formales de trabajo han cerrado debido a la necesidad de aplicar la principal medida sanitaria: el distanciamiento social.

A la par de los trabajos formales, muchas otras fuentes de ingresos informales también se vieron cerradas debido a esto. Muchos de ellos vinculados con los espectáculos. En general, difícilmente las estrellas de estos espectáculos tendrán problemas para sobrevivir la pandemia. Ni Cristiano Ronaldo ni John Cena padecerán hambre debido al cese de sus labores por éste periodo que vivimos (aunque al parecer Dr. Wagner Jr. sí). Pero sí mucha gente que tenía como eje central de sus ingresos este tipo de espectáculos: desde la persona que vende pepitas afuera de una arena de lucha libre hasta los cubeteros que trabajan a comisión dentro de dichos inmuebles.

Claro que entre los gladiadores no todos son grandes estrellas y ganan lo mismo que Dr. Wagner Jr. (aunque él siga teniendo necesidad, por lo visto). Y muchos sufrirán las mismas penurias que el resto de la población: comerciantes clasificados como no esenciales, tianguistas, profesionistas independientes, trabajadores que han tenido que aceptar el confinamiento con figuras laborales como los paros técnicos, y muchos más. Aunque los programas de ayuda de los gobiernos federal, estatales y municipales no han sido ni claros ni amplios para estos sectores, existen. Y son una cubetada de oxigeno para muchas familias.

Es una medida muy dura, pero como bien lo ha expresado LA Park, la única forma de salir de esta pandemia es con está muy particular "planta":

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Como ya comentamos también hace unas semanas, muchos luchadores independientes han tenido que reinventar su manera de generar ingresos: desde vender máscaras, playeras, recuerdos, etc. hasta la edición de funciones a puerta cerrada o clandestinas. Podamos o no estar de acuerdo con está situación, lo cierto es que entre más dure el confinamiento más se darán este tipo de situaciones por necesidad de hacerse de dinero.

A lo largo de este mes de confinamiento, hemos visto varios memes muy divertidos sobre esto. Aunque siempre es el humor involuntario es el que más llena de risa, tan necesaria en estos momentos. Cuando algunos luchadores comenzaron a mencionar que extrañaban los ingresos por el pancracio, otros tantos comenzaron a publicar: "¿A poco cobrabas?", "¿Cómo? Si sólo luchabas una vez cada tres meses", y varias situaciones así.

Curiosamente, desde mediados de la semana pasada, algunos de esos luchadores que casi no luchan, sólo aparecen en firmas de autógrafos, o en entrevistas con medios tan o más desconocidos que ellos, o luchan en las llamadas funciones moleras (aquellas donde se le retribuye al gladiador su esfuerzo arriba del ring con una porción de pollo bañado en su delicioso mole), lanzaron una convocatoria para que el día de ayer, lunes 20, marcharan en una manifestación hacía el Zócalo capitalino para exigir apoyo económico a las autoridades.

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México y su pasión culinaria por los moles

El Dólar, que es luchador de sobra conocido gracias a su trayectoria de más de dos décadas como estrella en la Arena Naucalpan y en AAA, puso varios puntos en las íes cuando el domingo 19 manifestó su posición al respecto de esta "protesta":

"Los que en verdad conocemos y sabemos de este negocio sabemos que desde hace décadas que de la lucha libre no se vive y muchos tenemos un trabajo alterno y fijo.

"Entonces no se me hace congruente que si por su trabajo varios cobran $100 $200 $300 o máximo $500 —y eso saliendo fuera de la ciudad—digan que no han luchado y no tienen dinero si con eso que cobran yo no creo que diariamente subsistían".

La "protesta" estuvo liderada por un nieto de Huracán Ramírez —don Daniel Garcia (QEPD)—, que se hace llamar Príncipe de Seda (digo que se hace llamar, porque la verdad nunca lo he visto luchar, y nadie me supo dar referencia de él como gladiador), lo que sí logré saber, es que dicha persona está buscando entrar en la grilla política y pretende hacerle mosca a El Fantasma en la Comisión de Lucha Libre de la Ciudad de México, pues es (o fue) funcionario público en la Alcadía Venustiano Carranza.

En una publicación en Facebook que ya eliminó, Príncipe de Seda hacía referencia al hambre que ya padecían los luchadores como él, que por eso era necesario hacer saber a las autoridades su situación de miseria, de zozobra del gremio... de verdad parecía guión de un capítulo de La Rosa de Guadalupe.

Aderezado con algo muy peculiar: la imagen con la que adornó el mensaje dicho personaje, que estaba muriendo de hambre, lucía un traje de marca y estaba fotografiado a tres cuartos de cuerpo ascendiendo en una escalera de lo que parecía una mansión. El efecto de la imagen cancelaba todo lo que decía en una total incongruencia.

Creo que muchos luchadores percibieron lo mismo que yo, porque el poder de convocatoria, a pesar de que el viernes afirmaron que El Fantasma, presidente de la Comisión, estaría en dicha manifestación no ascendió a poco menos de dos decenas de gladiadores y uno que otro colado. Y sí, efectivamente El Fantasma sí estuvo presente, pero no para protestar, sino para ser la parte interlocutora con los protestantes. 

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La seriedad y sobriedad del presidente de la Comisión fueron dignas de un buen político. La protesta se convirtió en una mesa de diálogo, donde El Fantasma prometió apoyar a los luchadores que de verdad lo necesitaran acudiendo a las oficinas de la Comisión, con dos copias de su credencial de elector y dos más de su licencia de luchador.

Imagino que en esto último radica el principal problema de muchos que esperaban colgarse de la protesta diciendo que son luchadores por tener un equipo y una máscara, pues es bien sabido lo complicado que es conseguir la licencia de luchador en la Ciudad de México, donde los exámenes médicos, físicos y de conocimientos luchísticos sí son honrados por los sinodales que la Comisión pone para ese efecto.

Ya antes El Fantasma ha vendido como un gran mérito personal diversos servicios que las autoridades de la Ciudad han dado a la población en general, como el Seguro Popular. Y no está mal, el señor, lo reitero, es un político con más de veinte años de experiencia. Así que seguramente los que logren acreditar que sí son luchadores con licencia de la Ciudad de México serán afiliados por la Comisión a éste programa que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de la capital ya tiene previsto.

Ignoramos si el hecho de salir en la foto junto al Fantasma el día de hoy le haya servido de algo al aún desconocido Príncipe de Seda, pero esperamos que con su pan se lo coma. Porque es increíble que se convoque a una manifestación pública cuando las autoridades sanitarias dicen que el distanciamiento social es lo que necesitamos para evitar focos de contagio.

Y... TAN... TAN...

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