En SmackDown, Drew McIntyre intentó reingresar a la arena tras su suspensión. Sin embargo, el Gerente General Nick Aldis le cerró el paso en la entrada misma, recordándole que su castigo aún no finalizaba.

Ante la presencia de seguridad, McIntyre optó por retirarse, pero no sin lanzar una advertencia: se iba para no golpear al personal, no por obedecer a Aldis.
► «¡Quita la suspensión a McIntyre!», exigió Cody Rhodes
En un arranque de furia, el Campeón Indisputable WWE, Cody Rhodes, sorprendió a McIntyre cerca de su vehículo y descargó sobre él toda su ira. La pelea fue tan intensa que la seguridad tuvo que intervenir para separarlos, con Rhodes siendo escoltado de regreso al edificio.

Ya en el ring, un Cody Rhodes todavía encendido tomó el micrófono. Su mensaje para Nick Aldis: «Quita la suspensión a McIntyre, ahora». Aldis se mantuvo firme, argumentando que Drew había «cruzado una línea» con sus acciones previas, pero Rhodes no se inmutó.
El campeón pintó una analogía despectiva pero poderosa de su rival: «McIntyre es como una cucaracha, imposible de acabar». Sin embargo, aclaró su verdadero deseo: «Puedo enfrentarlo en cualquier lugar, pero necesito vencerlo dentro de un ring de WWE. Drew nunca me ha vencido en el ring… pero, tal vez, sí me ha roto».
Con esa frase, Rhodes no solo reconoció el daño físico y mental que McIntyre le ha causado, sino que reveló la necesidad imperiosa de resolver su conflicto en el cuadrilátero.
La presión ahora recae sobre Nick Aldis. ¿Cederá ante la demanda del campeón o mantendrá su autoridad y prolongará el castigo de McIntyre?