Hoy todo el mundo llora la vida de Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, el genio humorístico que hizo sonreír a todo un continente y a muchos países más a los que su peculiar y a la vez universal sentido del humor llegó.
Sobran, en estos momentos, semblanzas y memorias del eterno Chespirito en todo el orden. Todos los periódicos de este país le han dedicado la portada, incluido en esto los deportivos, ya que el Sr. Roberto siempre estuvo ligado al deporte en nuestro país, baste recordar que como buen aficionado del América le rindiera en más de una ocasión tributo a sus colores, ya fuera con los clásicos sketches del Chavito jugando y narrando futbol al mismo tiempo queriendo ser como el delantero imbatible del “Ame”, Enrique Borja, o en sus no menos clásicas películas como el aguador de dicho equipo de apodo “El Chanfle”.
Sin embargo, Chespirito no sólo veía al futbol como el único deporte del que podía sacar situaciones cómicas o apoyar con su genio festivo: hay un sinnúmero de secuencias donde sus personajes se divierten y nos hicieron reír a enormidades practicando deportes como el béisbol, el pimpón y hasta el boxeo.


De tal forma, y como buen mexicano, Chespirito siempre se sintió orgulloso de la lucha libre y en más de una ocasión, tanto en el pasado como en su versión animada se hace alusión al deporte de las llaves y las máscaras. Quizá el homenaje más célebre que hace Chespirito a la lucha es cuando su máximo héroe, el Chapulín Colorado aplica la yegua voladora.
Este gag era muy común cuando el célebre personaje explicaba a los defendidos como haría frente al malhechor:
-Y le haría una yegua voladora.
-¿Una yegua voladora, Chapulín?
-¿A poco no sabes lo que es una yegua voladora?, es una llave de lucha libre que sirve para cuando un atacante te toma por la espalda. Mira te voy a explicar, lo agarras así de la cabeza y le das el empujón así, mira.

Sin embargo es la lucha libre la que más influencia ha recibido del genio apodado Chespirito. Con el paso del tiempo infinidad de gladiadores mexicanos han buscado entre sus personajes un resquicio donde poder asentar lo que quieren transmitir en la lucha libre. Aunque resaltan varias versiones de “El Chavo”, ha sido el “El Chapulín Colorado” el que, por su carácter de súper héroe, ha logrado permear en el cuadrilátero. En la República Mexicana abundan los luchadores que han usado y usan un personaje basado en el mítico “Chapulín” con todo y su “Chipote Chillón”, baste recordar al pequeño gigante de Morelia, Súper Chapulín, o al tremendo e internacional Chapuline Negro, por sólo citar algunos casos. Otros de los personajes creados por la mente de Chespirito y que no fueron interpretados por Roberto Gómez, también han tenido cabida en la lucha libre como Ñoño, Kiko e incluso el Prof. Jirafales.

Sin lugar a dudas, con la pérdida física de Chespirito, no sólo la lucha libre lo extrañará, sino todo un pueblo devoto de su inocente pero bien atinado sentido del humor.

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