Antiguos miembros de Villain Enterprises y del plantel de Ring Honor fueron ayer protagonistas por decisiones dispares sobre sus carreras. Mientras se reportó que PCO había firmado con IMPACT! Wrestling, luego de su aparición en Hard To Kill, AEW hizo oficial la llegada de Brody King, después de que este debutara en el último episodio de Dynamite (y un mes atrás Cassidy Haynes diera la primicia).
En cuanto a edad, quizás PCO no recibiera una oferta en firme de AEW (si bien esto está por confirmarse), de ahí que tuviera que decantarse por Impact, al contrario que King. Pero sea como sea, el movimiento de uno de los dos, a mi juicio, luce errado. Y no, no me refiero a PCO, sino a King. ¿El motivo? Que este apunta a quedar «perdido en la baraja», citando a Kiera Hogan, de talentos bajo contrato con AEW. En concreto, un centenar de gladiadores.
Problema no reconocido por Tony Khan, quien dijo meses atrás que se trataba de una bendición, aunque seguramente sabedor de la necesidad ya de detener tal dinámica, con sus recientes declaraciones afirmando que en 2022 será más selectivo a la hora de coleccionar figuras de acción. Cambio de praxis que de momento no se hace visible.
- ¿Son Dark y Dark: Elevation efectivos campos de pruebas de talentos para AEW? | Superluchas
- Ric Flair critica el sistema de rotaciones de Tony Khan | Superluchas
- 50 luchadores terminarán pronto su contrato con AEW (superluchas.com)

► Más allá de Bryan Danielson y «Hangman» Page
Y ahora quiero hacerme eco de unas declaraciones de Cary Silkin al podcast ‘The Wrestling Inc. Daily’, donde el otrora mandamás de ROH y ahora embajador de la empresa comparte su impresión acerca de las vibraciones que percibió entre bastidores de AEW durante su visita al capítulo de Dynamite del pasado 5 de enero (créditos a Wrestling Inc. por la transcripción).
«Hay tantos tipos allí, tantos tipos… No voy a decir nombres, pero hubo algunos tipos que volaron al show para no hacer nada. Había un ambiente muy bueno. Pero habiendo estado tras bambalinas durante 20 años, los luchadores siempre están inseguros, preocupados por su posición. Pude notar eso. Por supuesto no con un Bryan Danielson o ‘Hangman’ Page, pero hay mucha gente allí».
