El Campeón de los Estados Unidos, Carmelo Hayes, enfrentó uno de los desafíos más únicos y vertiginosos de su reinado al aceptar el reto abierto del Campeón de la División X de TNA, Leon Slater, en un choque que priorizó la velocidad y la innovación.
► Momentos clave

Desde el primer momento, Slater impuso un ritmo endiablado, lanzándose en patadas al exterior y conectando una plancha temprana que arrancó una sonrisa de respeto e incluso un aplauso del propio Hayes. La lucha se convirtió en una exhibición de atletismo de alto riesgo, donde Slater aprovechó cada centímetro del ring y cada rebote de las cuerdas.
Aunque Hayes mostró señales de una posible lesión en la pierna izquierda, no permitió que eso lo detuviera. Esquivó ataques clave, conectó patadas voladoras y respondió al frenesí de Slater con movimientos de impacto como una Mística sin palanca y un neckbreaker.
Slater estuvo a punto de ganar con una huracarrana y luego buscó cerrar con su plancha de 450 grados, pero Hayes, con una serenidad impresionante, se hizo a un lado en el último segundo. Aprovechando el momento, Hayes conectó un Code Breaker que aturdió al retador.
Con Slater tambaleante, Hayes llevó la lucha a su terreno final: las alturas. Subiendo a la esquina, ejecutó su movimiento aéreo definitivo, el Super Cutter de bandera para retener su campeonato.

► ¿Y ahora qué?
Carmelo Hayes validó su reinado ante un campeón de otra empresa, demostrando que puede triunfar en cualquier estilo.