Canelo contra Kovalev cerró el Día de Muertos como el combate más mediático del día.

El lado negativo es que se retrasó la pelea en lo que terminaba la pelea de Nate Díaz contra Jorge Masvidal (que para la suerte de los involucrados, acabó temprano por detención médica) y hasta ese momento soltaron a los gallos en el MGM Grand.

En el primer round, Kovalev hizo el mejor uso de la distancia, por sus largos brazos. Si acaso le cayó un volado de izquierda, pero no dejó que le entrara más.

La historia cambió en el segundo episodio porque Kovalev trató de conectar más, aunque no lo hizo con bastante fuerza. También recibió dos golpes al cuerpo, significativos, más no demasiado para preocuparse.

Para el tercer round, Canelo no tuvo demasiada iniciativa al ataque. La pasó midiendo en qué momento entrar con fuerza a la guardia de Kovalev.

El ruso tampoco hizo gran cosa, acaso sólo punteó a Canelo para evitar que se le acercara y lo dañara.

No parecía haber algo cantado para algún lado.

Cuarto round. Parecía que Kovalev no llevaba más que el jab para avanzar contra Canelo. Si bien pudo conectarlo con un voladito, no hizo más daño, ni lo siguió para demolerlo. No es rasgo del Krusher perdonar, pero por alguna extraña razón, el uso no soltó las manos.

Quinto episodio. Ni Kovalev se animó a ir más allá del jab ni Canelo a hacer combinaciones largas. Cada uno por su lado lanzó un buen golpe y nada más. Kovalev al cuerpo y Canelo a la cara. A esta altura no se veía el  castigo al cuerpo que la esquina de Canelo prometió.

Aunque Canelo buscó en reiteradas ocasiones encerrar a Kovalev en la esquina, el exceso de cautela hizo el cierre de la distancia un poco deficiente. Kovalev también estaba tirando de un sólo golpe, sin resultados.

Sexto episodio. Como si se trunaran, así pasó el round. Un golpe cada uno, alternado, buscando hacer daño pero sin lanzar con poder de nocaut. Hay quien dice que el retador debe hacer más que el campeón. Lo cierto es que ninguno ha realizado movimientos contundentes.

Para el séptimo episodio se notaba cansancio (no sabemos muy bien de qué) y pocas ganas de proponer. Ambos tiraban combinaciones de 1 o 2 golpes, a vece Kovalev sólo para mantener a Canelo a raya. Canelo madrugó a Kovalev al evitar un enganche y lanzar un voladito corto, pero ni eso le dio ventaja, o representó un daño sólido sobre el ruso.

Ocho rounds con las mismas acciones. Kovalev tratando de sobrevivir con el jab y Canelo tratando de llevarlo a las cuerdas sin éxito para ponerlo en posición para dañarlo.

Nueve rounds y por fin Kovalev cerró combinaciones de ters golpes con más poder. Esto provocó que Canelo circulara más por el ring y buscara enganchar para imponer sus condiciones, pero Kovalev hizo un mejor trabajo al ataque.

En el décimo round Kovalev hizo un mejor desplazamiento sobre el ring, para acomodar sus golpes, mismos que salían de fintas sencillas que Canelo se comió. Canelo por fin pudo encerrar a Kovalev en la cuerdas pero sólo dio dos golpes significativos en esa posición.

Para el onceavo round, las condiciones del combate cambiaron. Canelo buscó ir por su rival, pues con lo hecho a lo largo de la contienda no parecía definido el rumbo. Empezó Canelo a cerrar salidas y de repente, cuando tuvo a Kovalev contra las cuerdas, le metió un volado de izquierda, un volado de derecha y Kovalev se fue a la lona.

De inmediato el réferi detuvo la contienda y le dio el triunfo a Saúl.

Canelo noqueo a Kovalev y ahora es campeón de cuatro divisiones distintas de peso  a su vez, es campeón simultáneo de peso medio, supermedio y semicompleto.

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