Una boxeadora besó a su rival durante la ceremonia de pesaje y recibió una cachetada. De las faltas de respeto, de las peores.

No porque se trate de un beso, sino de la intención tan burda de buscar desequilibrar a la oponente y además, esperando no recibir respuesta por ello.

(Por eso no es bueno robar besos, amigos)

Las involucradas son la campeona Eva Brodnicka, quien defenderá el cinto superpluma de la Organización Mundial de Boxeo, de Polonia; y la retadora, Edith Soledad Matthysse, de Argentina.

Este cuatro de octubre tendrán su combate, mismo que probablemente habría pasado inadvertido, porque al menos, fuera de Argentina, no será transmitido en América. De no ser por el hecho de la falta de respeto que cometió Eva contra Edith.

Resulta que en la ceremonia de pesaje, luego de que ambas sortearan el  peso pactado (130 libras), en el encare de ambas boxeadoras.

La campeona se inclinó sobre la retadora y la besó. En cambio, Edith le soltó una cachetada y en lugar de recibir una disculpa, recibió un golpe de Eva. Muchos manotazos que provocaron la intervención de los equipos para separarlas.

Matthysse lanzándole una cachetada a la campeona

No es la primera vez que sucede algo así en un pesaje. Mikaela Lauren ha usado esas prácticas en el pasado. Cecilia Braekhus la cacheteó, pero sabiendo que ella había sido la provocadora, Lauren no hizo nada más, sólo al final de la ceremonia se acercó a estrechar la mano de la campeona.

También lo hizo con Christina Hammer, quien sólo se rió de manera incómoda por el suceso, pero guardó la compostura.

Así que tenemos de clases a clases, aunque lo más recomendable sea no hacerlo pues suceden dos cosas: recibes una cachetada de regreso o recibe más atención el beso que el combate.

Así que, en el futuro, en los buscadores, saltará más rápido «boxeadora besó a su rival», que «Eva Brodnicka, campeona mundial».

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