Bienvenidos una vez más a nuestra insignia y original sección denominada 5×5. En esta ocasión, por primera vez su servidor dando una nueva perspectiva en relación al análisis de los cinco aspectos positivos y 5 negativos de los PPVs de WWE, empezando con un reto grande: #WrestleMania 35.

En mi opinión, este ha sido el WrestleMania que más he disfrutado por lo menos en los últimos cinco años, pues aunque tuvo una duración de incluso media hora más que su versión anterior, realmente no fue tedioso apreciar las 16 luchas que nos brindaron las Superestrellas WWE.

Te recomendamos el Road to WrestleMania en 5×5:

Ahora sí, sin más preámbulos a lo que vinimos vamos:

LO PEOR

5— Las luminarias brillaron, y no hablo de los luchadores

No fue un problema para los aficionados en casa, pues de hecho durante las luchas hubo distintas tonalidades de luces sobre los fans y eso se vio bien. Fue un problema con los fans en la Arena, quienes se vieron cegados por tres brillantes luces amarillas que salían de distintas partes del escenario. Los fans tuvieron que corear: “We cant’ see!” (“¡No podemos ver!”) y “Turn the lights off!” (“¡Apaguen las luces!”) durante la lucha de AJ Styles vs Randy Orton y se solucionó el problema, pero un poco tarde. El mismo Orton reconoció que «los fans se perdieron el 95% de mi lucha» y se disculpó en Instagram.

4— La duración de las luchas

Si bien para muchos las siete horas y media de WrestleMania fueron demasiado largas, incluyendo a nuestro Editor en Jefe, Ernesto Ocampo, quien tuvo que cubrir el evento, yo no lo considero de esta manera. Pero, ojo, con esto no digo que todos los WrestleMania deban durar este tiempo o que el del año pasado fuera igual de bueno por durar siete horas, sino que me refiero a que esta edición necesitó de más tiempo para desarrollar los combates, aunque logró no desentonar en ningún momento en ese aspecto. Todos los combates estuvieron muy bien ejecutados, no hubo tiempos muertos innecesarios y los segmentos fluyeron de manera rápida.

A pesar de esto, las eliminaciones de las batallas campales, que sí, fueron rápidas, no se vieron tan forzadas. Sin embargo, el tiempo total de acciones sobre el ring fue de tres horas y 14 minutos y el promedio de duración de los encuentros fue tan solo de 11:08 minutos. Muy poco tiempo de las 7 horas y media del evento, por lo que no se pudieron contar historias más complejas dentro del transcurso de las luchas. .

3— Samoa Joe vs. Rey Mysterio

Esto está y no está relacionado con el punto anterior, pues Mysterio cayó derrotado en un minuto. Si en WWE sabían que Rey Mysterio no podía aguantar más de ese minuto combatiendo por su lesión en el tobillo, ya que cayó muy mal el lunes pasado en Raw desde los casi dos metros de altura de Baron Corbin, pues debieron haber cancelado el combate o haber cambiado los planes y darle oportunidad a otro contendor.

Se suponía que iba a ser importante que el hijo de Rey, Dominik, estuviera en Ringside, pero ni siquiera fue mostrado en pantalla.

2— El ambiente del público

Los 20 °C de East Rutherford parecían Miami con la fríaldad de los más de «82,000» asistentes al evento. Quizá los momentos en los que más se escucharon fueron cuando pidieron que apagaran las luces amarillas que los cegaban y cuando hubo una gran pelea de fans en la lucha entre Roman Reigns y Drew McIntyre, que por cierto también dejó mucho que desear.

Si pagas cientos o miles de dólares para ir a un evento de tal magnitud, lo mínimo es que debes esforzarte por ovacionar, pues así es como Kofi Kingston y Becky Lynch se han ganado sus oportunidades estelares. Y no es cuestión de costumbre, como quedarse callado en Japón, pues las mismas Superestrellas lo solicitan ya que eso los emociona. Es entendible que al final ya estén cansados, pero no desde el principio.

LO MEJOR

5— El regreso del Dr. of Thuganomics

«Word Life!» WrestleMania 35 fue una noche de emociones y la nostalgia fue una de ellas. La aparición especial de John Cena como el Doctor de Matonerías fue un preámbulo espectacular para el combate que le siguió entre Batista y Triple H. De hecho, para mí, este fue el momento que se robó la noche, sin demeritar ninguna lucha.

Una sorpresa nostálgica que no estaba en los planes de nadie y que añadió un gran toque de humor, pues los fans en la arena lo disfrutaron. A nivel español, Carlos Cabrera, Marcelo Rodríguez y Jerry Soto hicieron un gran trabajo para que los difíciles versos de Cena fueran comprendidos en su totalidad.

4— La Bestia fue degollada

No tengo nada en contra de Brock Lesnar. Nadie niega que es un gran atractivo taquillero, pero considero que fue la movida correcta, pues ya pasó de moda el que el campeonato principal de la marca roja no esté en televisión. De hecho, traerlo de regreso era la idea desde WrestleMania 33, y Roman Reigns le empezaba a dar el protagonismo que había perdido por la desaparición de Lesnar… ¿o el protagonismo que quizá nunca ha tenido?

Pero con la desafortunada enfermedad de Roman, el título cayó nuevamente en el abismo de la insivibilidad, incertidumbre y repetición, pues todos los shows de la marca roja rondaban en torno a luchadores que buscaban una oportunidad contra Lesnar luchando entre sí, en lugar de que el monarca se presentara para defender el cetro. Pero era necesaria la coronación de Lesnar en Crown Jewel y por eso WWE ofreció pagarle una millonada a Lesnar por renovar. Se dice que el peleador de UFC recibió más de un millón de dólares por su lucha de 3:16 minutos en Crown Jewel.

Ahora el panorama se abre mucho más. El futuro de Lesnar es incierto y se ubica más en UFC que en WWE. No hay revanchas por el título universal, así que Roman se perfila como el primer rival de Rollins, ¿pero no sería eso enfrentar muy rápido a los exShield? Quizá Strowman pueda recuperar el prestigio perdido en los próximos meses, pues el siguiente PPV es Money in the Bank y seguramente no estará el título en juego.

3— Luchas de buen nivel con resultados sorprendentes

Como comentaron nuestros usuarios en la cobertura, las quinielas se fueron al piso… Hubo muchos resultados que no estaban en la libreta del ejecutivo mexicano desde donde se filtraron y eso generó un factor sorpresa que gustó bastante. Y desde el inicio ocurrió, pues Tony Nese se consagró nuevo monarca de la división crucero y Carmella y Sarah Logan llegaron a la final de la campal de mujeres de WrestleMania, ganando la de Staten Island. El retiro de Kurt Angle perdiendo tampoco estaba en los planes.

The Revival cayeron derrotados por los Edgeheads en una lucha en la que los fans ovacionaron a los nuevos monarcas de la división por parejas de Raw y la lucha que abrió el cartel principal fue la anteriormente listada. Muy pocos tenían fe en The IIconics y lograron arrebatarle el título de parejas WWE a Sasha y Bayley y Becky Lynch se llevó una gran victoria en un buen combate ante Ronda y Charlotte, la cual era la opción que los fans esperaban que ganara, si bien en su corazón estaba «El Hombre».

Por supuesto, otros tampoco le tenían mucha fe a Kofi Kingston y derribó barreras para consagrarse con su primer título de nivel principal en sus 11 años dentro de WWE. Todo un valiente riesgo de Vince McMahon que ha gustado al público.

2— La KofiMania corrió salvajemente

El momento más emotivo de la noche llegó cuando Kofi Kingston, luego de atravesar grandes dificultades en los últimos años, y sobre todo en los últimos meses, logró conectar una fuertísima patada a la quijada de Daniel Bryan que le permitió ponerle la espalda plana sobre la lona y ganar la lucha más importante de su carrera. De ahí en adelante todo fue llanto de alegría, emoción y algarabía.

1— La consagración de Becky Lynch

Para muchos el final no fue el mejor, pero para mí sí que lo fue. Becky Lynch aprovechó sus más de 15 años de trayectoria y con un movimiento muy básico logró inmovilizar a Ronda Rousey y ganar la lucha para llevarse el Campeonato Femenil Raw y el Campeonato Femenil SmackDown.

Ronda podrá ser todo lo brava, ruda y valiente que quiera. Podrá haber sido la mejor en su momento en las MMA, pero no deja de ser una novata en la lucha libre. La novata del año, eso sí, pero ese factor fue clave para que Becky venciera. Después de todo, ¿creen ustedes que Becky hubiera logrado hacer rendir a Ronda con su Desarmadora cuando Ronda es la reina de las palancas al brazo y sabe cómo liberarse de esta movida?

La consagración de Becky Lynch era necesaria en muchos sentidos, pues logró cautivar la emoción del público, quien se le entregó con todo el corazón de manera orgánica. Si no hubiera ganado, todo hubiera quedado en habladuría y su esfuerzo se hubiera ido en un segundo.

Gracias por detenerse a leer, recuerden que esta es mi opinión personal y que pueden dejar la suya en los comentarios. La KofiMania corrió salvajemente…
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